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Celebrities

26.12.2018

Lorde dice que hay que creer en una misma

Melodrama es el último álbum de esta original neozelandesa. Ella ha conseguido el éxito gracias a su intuición creativa. ¡Nos encanta! Lee la entrevista que le hicimos aquí.

Lorde dice que hay que creer en una misma

Podríamos decir que s etrata de una niá genio que no aceptó puntualmente las reglas de la industria musical. El caso de Ella Marija Lani Yelich-O’Connor, su verdadero nombre, es atípico desde que firmó su primer contrato discográfico a los 13 años.

Si bien su fama inició a partir de un video tomado de un concurso de talento, sabía desde entonces que no le interesaba seguir los pasos de alguna estrella pop de moda en ese entonces. Como Lorde, empezó a viralizar sus canciones desde que debutó con el EP The Love Club, mismo que registró rápidamente 60 mil descargas de SoundCloud. La canción Royals la lanzó a la estratósfera, pero decidió conservar el bajo perfil y se negó a abrir los conciertos de una gira de Katy Perry.

Al escuchar Green Light y Perfect Places, hay algo que se mantiene en su ambiente ligado con esas ideas que la apartan de falsas pretensiones para convertirse en ídolo de moda. Parece firme desde que se sintió atraída por los poemas que escribía su mamá. Desde aquellos días en los que tomaba clases de canto y arte dramático, mientras la envolvía una fuerte tentación por el escenario.

¿Cómo rompes con el bloqueo creativo para seguir adelante?

Es raro, porque a veces lo con- sigo con un descanso y otras con ejercicios de composición. El potencial para generar una canción, lo comparo siempre con una enorme bestia a la que hay que domar, a quien debes acariciar para que sea una amiga que desee caminar contigo y tenga la confianza de llevarte a ese punto final. El efecto de la creatividad es como ese tesoro que en ocasiones se esconde y además de buscarlo, hay que desenterrarlo con cariño.

¿Tus shows son una puesta en escena?

Hace unos días conversaba con uno de mis músicos y precisamente hablamos acerca de la relación que puede existir entre la música y el teatro. Creo que un concierto en mi caso cuenta con algunos detalles dramáticos que no puedo evitar. Tiene que ver con la historia que encierra cada tema, con el personaje que cuenta lo que sucede. Para mí esto es algo natural porque al escribir las canciones aparecen sentimientos. Es algo inevitable y que no preparo, solo permito que la letra mueva mis emociones.

¿Qué significa para ti escribir canciones? ¿Es un objetivo que va más allá de algo personal?

¡Wow! Lo considero como una necesidad real de expresión. Algo que necesito hacer para sacar lo que pienso. Prefiero tener esas ideas fuera de mi mente en lugar de almacenarlas mientras solo están dando vueltas y vueltas. Una canción es como la conclusión en sí misma, motivada por lo que significa ese alivio de realizarla como recompensa.

Sin que lo pretendas, ¿te gusta que cada quien interprete tus canciones de acuerdo con sus propios referentes?

Me encanta la idea de abrir infinitas posibilidades para el significado de ellas. No me gusta explicar mis composiciones, prefiero que cada quien, de acuerdo con su humor, las entienda de una forma determinada. Eso me parece maravilloso, como cuando lees una novela y visualizas a los personajes según tu imaginación lo determine. Y en las canciones no siempre son personas a quienes me refiero, en ocasiones pueden ser sensaciones. Por otra parte, me fascina que existan detalles de un humor que solo yo entiendo.

En tiempos en los que todo parece ser fugaz, ¿consideras que es posible trascender en la música?

Ahora es común la moda pasajera cuando hablamos de música y cine. Cuando se lanza una nueva película o un disco, la primera semana parece ser determinante. Trato de que eso no suceda con mi música, lo intento desde el momento en que un álbum toma forma. No es algo que me preocupe, simplemente lo que hago tiene corazón y eso ayuda para que no desaparezca como la espuma.

Tu mejor compañera para componer es…

La guitarra y en estado de soledad. Me considero sociable, me gustan las personas y la convivencia, pero en diferentes circunstancias. Cuando escribo prefiero apartarme y escuchar el silencio.

¿Cuál sería tu fuente de inspiración favorita?

El público, definitivamente. Por eso amo los conciertos, porque no importa que haya tenido un día malo, la combinación de la gente con el escenario me motivan con una serie de sensaciones que tiene mucho poder.

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