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Mujer 3.0

14.10.2011

¿Tienes opinión o sigues la corriente?

Me acuerdo que mi papá siempre me decía que los ecologistas eran una especie de terroristas porque estaban en contra de todo. Tuvimos largas conversaciones al respecto porque precisamente yo, su retoño, su hija menor, le salí ecologista. Lo bueno es que éramos muy respetuosos con los argumentos del otro, así que nunca llegamos a […]

¿Tienes opinión o sigues la corriente?

Me acuerdo que mi papá siempre me decía que los ecologistas eran una especie de terroristas porque estaban en contra de todo. Tuvimos largas conversaciones al respecto porque precisamente yo, su retoño, su hija menor, le salí ecologista. Lo bueno es que éramos muy respetuosos con los argumentos del otro, así que nunca llegamos a discutir. Solo eran cambios de opinión que a mi me sirvieron mucho y de alguna manera, aportaron a mi formación.
Una de las cosas que aprendí es que debo tener mi propia opinión frente a cualquier hecho o ciscunstancia y no ser parte de un rebaño. Para eso, mi mamá y mi papá fueron fundamentales. Por ejemplo, desde que tengo recuerdos, mi papá siempre me regaló libros y mi mamá los juguetes o la ropa que me gustaba. Mi papá siempre me hizo participar de las conversaciones en la mesa y las cosas que no entendía bien (como conflictos internacionales o políticos), me los explicaba después. A pesar de que él fue mi guía, nunca influyó en mis pensamientos y me dejó elegir libremente hacia donde quería ir, pero siempre a mi lado, orientándome. Al final, quizá por qué, nuestras opiniones no coincidían mucho, pero lejos, las mejores conversaciones de mi vida fueron con mi papá.
Gracias a él aprendí la importancia de tener una opinión formada sobre todo en la vida y no repetir como loro lo que dicen en las noticias, mis amigas o lo que escuché por ahí. ¿Y saben cómo se logra eso, tener una opinión formada? Es tan simple como leer el diario, ver noticias e informarse sobre lo que pasa en el mundo. Les prometo que no hay nada más satisfactorio que poder aportar en una conversación interesante con base y argumentos. Hace bien para el alma y el espíritu porque así como es rico que nos digan lindas, también es agradable (e importante) que nos digan que somos cultas, inteligentes o por último, informadas.
Además, les cuento un secreto: durante mi vida me he dado cuenta de que a los chicos les encanta estar con una niña que además de cool y bien arreglada, tenga algo más en la cabeza que pinches y tintura.
Buen fin de semana!

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