Cerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Tiempo libre

14.07.2016

#TEHAPASADO INCONVENIENTES DOMÉSTICOS

¡Seguimos recopilando divertidos #TeHaPasado: historias divertidas con las que más de alguna se identificará!

#TEHAPASADO INCONVENIENTES DOMÉSTICOS

De paseo o en la casa, los #TeHaPasado te pueden encontrar en cualquier lado, ¡cuéntanos tus experiencias para que las compartamos!

Desde el año pasado he querido ir a fantasílandia pero siempre que estoy a punto de ir, mágicamente pasa algo que no me deja. Este año mi pololo me invitó y por primera vez, fui. Aunque no lo crean sí hay gente que no ha ido a fantasílandia.

El día antes de salir yo me sentía mal del estómago, vomité en casa y todo pero aún así no cancelé la salida porque quería ir con él. Una vez allá comí como un chancho. Algodón de azúcar, churros, y antes pedí un italiano. Quería vivir la experiencia completa.

Siempre he sido glotona. Ignoré por completo mi dolor de estómago. A mitad de la cita devolví todo en medio del parque. La mayoría creerá que mi pololo me patió del asco, o que me dejó en mitad del lugar sola, por la vergüenza, pero él hizo todo lo contrario.

Me ayudó a ponerme de pie, y me llevó a casa en un taxi. Todo el camino acarició mi espalda y todo terminó bien. Yo caí en cama, pero él me fue a ver todos los días a mi casa. Puede que no haya disfrutado Fantasilandia como yo quería, pero gané momentos muy lindos con mi chico. A veces las cosas pasan por algo.

-Naby

e886e2bf9d6311323d9c96007bc3e59c

Desde que tenía 7 años siempre he querido un perrito. Lo pedía para navidad, cumpleaños, día del niño, todas las festividades imaginables. El perrito nunca llegó con la excusa de que el espacio en el que vivíamos era muy pequeño (un departamento con 2 habitaciones).

Los años pasaron y ahora tengo 17. A principio de año le pedí a mi mamá un perro, y ella a la semana siguiente de mencionar el tema, trajo un pequeño Golden Retriever (al menos en ese minuto era pequeño). Fui la persona más feliz de la tierra, al fin tenía lo que tanto había querido.

Sin embargo, los meses pasaron y la casa se volvió un infierno. No podíamos sacar muy seguido a Roger (así lo llamamos), ladraba toda la noche y rompía las cosas. Le preguntamos a un veterinario/psicológo sobre eso (sí existen los psicólogos de perros) y dijo que el perro estaba estresado y además no gastaba la energía necesaria.

Tuvimos que darlo en adopción. Dónde quiera que esté, espero que Roger se encuentre bien.

Moraleja: A veces hay que poner el bienestar de otros (incluyendo animales) por sobre los deseos personales.

-Emmi (Emilia R.)

00de4baf8d1fd8bfd31aa13b323dee1c

Sigue mandándonos #TeHaPasado para compartirnos tus experiencias, ya nos han llegado varios que iremos publicando y nos encanta que nos cuenten cosas divertidas dignas de esta sección, para eso escríbenos a kinnyka@gmail.com

Comenta este post

cerrar